Elaine Martins Alabando en el Presidio

miércoles, 4 de abril de 2012

Riña colectiva dejó un muerto en Centro Penitenciario en el Táchira



reten Riña colectiva dejó un muerto en Centro Penitenciario en el Táchira

Una riña colectiva ocurrida este martes en horas del mediodía, entre internos del Centro Penitenciario de Occidente (CPO), ubicado en la población de Santa Ana del Táchira, dejó como resultado la muerte del privado de libertad, Gil Augusto Silva.
La información fue suministrada por el director general de Regiones y Centros Penitenciarios del Ministerio de Asuntos Penitenciarios, Reinaldo Rangel, quien señaló que este ciudadano fue trasladado el día viernes 29 de marzo, junto a otras 5 personas, quienes conformaban la banda denominada Los Sicarios Caliches de Rómulo Gallegos, dedicada al robó de vehículos y extorsión.
Reiteró que la situación en el centro penitenciario es de completa tranquilidad y no se ha reportado otras situaciones irregulares.

martes, 3 de abril de 2012

El hacinamiento y los motines son sólo dos de los problemas que enfrentan las cárceles en todo el mundo.

Female prisoners sing the national anthem as they are released from Bang Kwang Central Prison in Bangkok December 8, 2011. REUTERS/Damir Sagolj


MEXICO


BRAZIL

SAO PAULO







lunes, 2 de abril de 2012

Concluye protesta contra cárcel para indocumentados en EUA


Decenas de simpatizantes con la causa inmigrante concluyeron hoy una caminata de protesta de tres días desde el vecindario La Villita de Chicago a la comunidad de Crete, Illinois, donde se pretende construir una cárcel para indocumentados.
Más de 100 manifestantes, entre amas de casa, estudiantes, niños, religiosos y activistas, colocaron sus mantas y carteles alusivos en el terreno señalado para el centro de detención, gritaron consignas y previamente participaron en una misa de Domingo de Ramos, a la que se sumaron habitantes de la población, localizada al sur de Chicago.
La caminata de protesta, organizada por el sacerdote José Landaverde, de la iglesia Nuestra Señora de Guadalupe y el joven activista José Herrera, inició el viernes a las 3:30 horas de la tarde con un poco más de 40 personas, incluidas madres acompañadas de sus hijos pequeños.
Una gran manta encabezaba la silenciosa manifestación, con la leyenda en inglés y español: “una ley injusta no es ley”, junto a una bandera de Estados Unidos y seguida de carteles con frases como “no más cárceles”.
En su largo recorrido, diversos simpatizantes se sumaron a la caminata en varios puntos, lo que hizo crecer y reducir el grupo original, sin que se perdiera el entusiasmo.
Al llegar a su primera parada, la cárcel del condado de Cook, en la que se encuentra un centro de detención de indocumentados, ya los esperaban más simpatizantes que se sumaron al grupo.
Todos corearon consignas y se mantuvieron por espacio de minutos frente a la prisión antes de continuar su recorrido, que incluía tres vecindarios mexicanos, Back of the Yards, Chicago Lawn y Wrightwood.
Los caminantes pernoctaron en una iglesia de Evergreen Park, y la mañana del sábado prosiguieron su camino cruzando cuatro suburbios hasta llegar a la ciudad de Chicago Heights, donde fueron recibidos con entusiasmo por un grupo de mexicanos residentes que se unieron a la actividad a pie o en autos.
Al entrar a la ciudad agrícola de Crete, el grupo ya era numeroso y estaba integrado por los caminantes que se distinguían con una camiseta verde eléctrico con la consigna “No a la prisión de Crete”, y una larga caravana de automóviles, generando sorpresa entre los habitantes, muchos de los cuales se unieron al contingente.

Liberados los 10 últimos uniformados colombianos en poder de las FARC


El Comité Internacional de la Cruz Roja ha informado en Colombia, poco antes de las cinco de la tarde de este lunes, que los últimos 10 oficiales en poder de la guerrila de las FARC han sido liberados y están ya bajo su cuidado. Según ha informado esta organización, mediadora en la operación de rescate, serán llevados al aeropuerto de Villavicencio en helicóptero y luego a Bogotá, a donde llegarán sobre las cinco de la tarde (12 pm hora Peninsular).
La operación comenzó por la mañana con dos horas y media de retraso por las fuertes lluvias, a las 10.30 (17.30 en la España peninsular), cuando un helicóptero brasileño despegó de la ciudad colombiana de Villavicencio para recoger en la selva a los 10 rehenes que la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) se había comprometido a liberar: cuatro militares y seis policías que llevaban secuestrados entre 12 y 14 años. Son los últimos miembros de las fuerzas de seguridad que quedaban en poder del grupo armado. A bordo del helicóptero viajaban un delegado del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), un médico y dos miembros del movimiento Colombianos por la Paz.
Acosadas militarmente, y rechazadas en el país, las FARC confirmaron el pasado febrero la liberación de los últimos rehenes “canjeables” (uniformados y políticos a los que secuestraba para intentar cambiarlos por guerrilleros presos). También anunciaron el fin de los secuestros “extorsivos” de civiles. Cautivas tienen todavía a 407 personas, según la ONG País Libre.
Para las familias de los diez uniformados, estas semanas de espera se han hecho más largas y angustiosas que los 14 años anteriores. El primer anuncio de una liberación de seis rehenes se había dado en diciembre, pero las FARC dilataron la entrega. “Nos fallaron varias veces, les pedimos que ahora sí nos cumplan”, decía Norma Trujillo, esposa del sargento de la Policía José Libardo Forero, que lleva 12 años y siete meses encadenado.
Esa es la última imagen con vida que ella ha visto de él. Fue el 7 de septiembre de 2009, cuando en el departamento de Meta las autoridades interceptaron a un guerrillero de las FARC. Entre sus pertenencias había varias fotos de los secuestrados. Allí estaba Forero, con el rostro abatido, demacrado y poco pelo. Hubo consenso en que se veían acabados. Su esposa pensó lo contrario: “Estaba vivo, estaba vivo, estaba hermoso”.
Mañana, 4 de abril, cumplen 20 años de casados. “Vamos a celebrarlos juntos, qué felicidad”, dice ella. Se casaron en una ceremonia sencilla y tuvieron dos hijos: Ánderson Libardo y Nolly Paola. Cuando eran niños, el 10 de julio de 1999, las FARC realizaron un devastador asalto contra la población de Puerto Rico, en el Meta; 500 guerrilleros rodearon la estación de policía y dispararon durante tres días. Cuando quemaron el último cartucho, los 28 agentes sobrevivientes se rindieron. Las FARC los amarraron y se internaron con ellos en la profundidad de la selva.
Durante los años de negociaciones de paz con el Gobierno de Andrés Pastrana (1998-2002), hubo esporádicos mensajes en los que el agente Forero ocultaba sus penurias —las cadenas al cuello, la ropa húmeda, las enfermedades— y, por el contrario, enviaba voces de aliento para que su familia siguiera adelante. Así lo hicieron. Ahora, con sus 20 años, Ánderson se prepara para graduarse en idiomas y negocios internacionales. La niña es hoy una bella adolescente de 16 años que este año se gradúa de bachiller. “Todo lo hemos hecho con su apoyo porque, a pesar de la distancia, él siempre ha estado con nosotros”.
Cuatro presidentes, Internet... y en estos años Arcia solo ha visto a sus captores
Con la ruptura de los diálogos, en 2002, las FARC nunca volvieron a enviar una prueba de vida. Gracias a la captura del guerrillero con las imágenes, ella lo volvió a ver. Durante este tiempo, los días y las noches han sido de una soledad abrumadora. Sin embargo, se han mantenido unidos para mostrarle sus logros cuando él regrese.
El domingo 26 de febrero, las FARC hicieron un anuncio histórico. Dijeron que “proscribían” el secuestro, que “era hora de dialogar” y lo más importante para ellos, que no serían seis, sino 10 los liberados. Algunos de ellos, como el sargento primero Luis Arturo Arcia, llevan 14 años secuestrados, el mayor tiempo en cautiverio en el mundo. Fue secuestrado el 3 de marzo de 1998. En ese momento en Colombia el presidente era el liberal Ernesto Samper Pizano, luego vino el conservador Andrés Pastrana, después el también liberal Álvaro Uribe (2002- 2010) y ahora el liberal Juan Manuel Santos. Han sido cuatro presidentes y cinco periodos, con vertiginosos cambios en el mundo, como la revolución digital y el sargento Forero solo ha visto a sus captores, a quienes la cúpula de las FARC les prohíben hablarles para que no surja ningún vínculo afectivo.
“Se qué César será muy diferente. Toca volver a ser novios”, dice su esposa, Ninfa
Su drama es similar al de las otras nueve familias, todas de origen humilde. Durante este tiempo han vivido siempre con la radio y la televisión encendidos para ser los primeros en enterarse de las últimas noticias. Por eso, estas semanas han sido de vértigo, de llamadas de amigos y familiares, de preparativos para el gran día, de imaginar qué le dirán cuando lo vean, cómo se vestirán, quién lo abrazará primero, qué le darán de comer, cómo arreglarán su habitación.
“Si ya esperé lo más, pues esperaré lo menos. Desde que supimos la noticia nos ha dado mucha alegría, estamos muy ilusionados. Pero también nos da miedo porque han sido años de desespero, de mucha tristeza y no queremos que algo lo eche a perder”, insiste Norma Trujillo.
Inicialmente las FARC fijaron los días 2 y 4 de abril para las liberaciones, porque los cautivos estaban en lugares diferentes. Pero ayer anunciaron que entregarían a todos a la vez.
El Gobierno de Brasil facilitó los dos helicópteros que este domingo aterrizaron en Villavicencio (capital del departamento del Meta). Uno de ellos partió a recoger a los prisioneros en algún lugar del sur del país. El otro aparato, de refuerzo, se quedó en tierra. El Comité Internacional de la Cruz Roja ayudó a trazar los protocolos de seguridad junto con el Ministerio de Defensa, y la exsenadora Piedad Córdoba, que actúa como intermediaria.
Nada en este último trecho de la libertad ha sido fácil. Por cuestiones de logística, las fechas de la liberación se han modificado tres veces y eso ha tenido a las familias con el corazón en la boca. Además, se temió que por las operaciones del Ejército realizadas en las últimas dos semanas, en las que fueron abatidos 68 guerrilleros en Meta y Arauca, las FARC se escudaran en decir que estas acciones ponen en peligro las vidas de los secuestrados.
Ninfa, esposa del sargento de la Policía César Lasso, sintió perder la esperanza en los últimos años, cuando después del rescate de Ingrid Betancourt en 2010 los demás secuestrados quedaron en el olvido. Cuando a su esposo se lo llevaron, su hija Mónica apenas tenía 15 meses y su hijo Daniel venía en camino. “Yo quiero ver a César, pero ya sé que lo voy a ver muy diferente, no va a ser igual porque es otra persona la que viene. Toca volver a conocerlo, volver a ser novios, volver a enamorarnos”, dice. “Son muchísimos años, pero se pasaron volando. Ahora con el regreso, los días se volvieron eternos, no sé qué va a pasar. Estoy nerviosa”.
A medida que se acercaba la hora cero, Cristina, hermana del sargento del Ejército Luis Arturo Arcia, también sentía ansiedad, pero no ocultaba la emoción. El día que ella y su familia se enteraron de que todos quedarían libres, Luis estaba cumpliendo 41 años. “Fue un regalo para él y para nosotros. Se fue un jovencito, y ahora vuelve un señor”, asegura.
Cristina ya tiene lista la gallina que le cocinará cuando llegue a su casa en Villavicencio. Los regalos de tantas Navidades sin celebrar ya están organizados en la sala. Hay una muda de ropa nueva y elegante que reemplazará las cadenas, las botas y la sudadera sucia y húmeda que seguramente tiene puestas quién sabe desde hace cuánto. Nueve sobrinos que él aún no conoce lo esperan con un regalo especial: la camiseta de su equipo de fútbol favorito, el Santa Fe, con las firmas estampadas de todos los jugadores, que escribieron para él un mensaje especial.
“Yo sé que todo va salir bien. Pero confieso que estoy pidiendo con mucha fe para que no vaya a llover porque acuérdese que, si se cierra el cielo, los helicópteros no vuelan, y si nosotros aquí nos estamos mordiendo las uñas, imagínese lo que ellos [los secuestrados] deben estar sintiendo. ¡No puede llover!”, decía Cristina, feliz. El tiempo estuvo ayer a favor de su hermano y de sus compañeros.

El otro mundo de la cárcel Modelo de Bucaramanga


César Flórez León / VANGUARDIA LIBERAL
Desde el pago de celdas por 2 millones de pesos, hasta trabajar como empleados del servicio doméstico para cancelar deudas. Estas son algunas de las malas experiencias que denunciaron internos recluidos en la Cárcel Modelo de Bucaramanga, durante una visita realizada al penal.
“En la ley del rebusque existen muchas cosas que no me atrevería a nombrar, pero lo más duro de estar tras las rejas es ver que un preso tiene que servirle de empleada del servicio a otro”.
Algo asustado por la presencia de un guardián del Inpec y temeroso de contar “más de la cuenta”, un hombre de 56 años que perteneció a un grupo paramilitar y que ahora está postulado a Justicia y Paz, decide contar lo que para él son las cosas más injustas que se viven al interior de la Cárcel Modelo de Bucaramanga.

“Llevo 10 años internado. Pasé del robo al asesinato hasta que me metí de ‘para’ (paramilitar). He estado en las cárceles El Barne y Cómbita en Boyacá, la Picota de Bogotá,  Bellavista de Medellín y ahora la Modelo de Bucaramanga. Sobrevivir es duro, algunos internos lo hacen vendiendo ropa y zapatos, otros se ofrecen de lavanderas y algunos no hacen nada”, expresa el exparamilitar bumangués.
“Muchas historias se oyen en los talleres, pero insisto, lo más indignante es que usted tenga que lavarle los calzones sucios a otro porque tiene una deuda”, añade este hombre.
Un interno alto, moreno, de acento costeño que también hace parte de Justicia y Paz, interrumpe: “Muchos compañeros de otros patios nos dicen que pagan mínimo 50 mil pesos por el alquiler de una celda durante las visitas conyugales. En este pabellón no se permite eso; aquí no hay ‘caciques’”, añade el desmovilizado.
Mientras se desarrolla el acto de graduación de un diplomado en Derechos Humanos frente a la cancha de fútbol del penal, se escuchan los gritos y las frases soeces de algunos reclusos, provenientes de otros pabellones.
“¡Pirobos! Pónganme el micrófono que yo si le hablo” “¿Quiere que le muestre mi cama? Claro que le cobro”.
Uno interno también vinculado a Justicia y Paz que oye la rechifla, comenta: “Esa gente vive en celdas de 1.90 por 1.70 metros. Son cuatro por celda y cada uno tiene derecho a un espacio de siete baldosas. Algunos se las sortean. Eso es deplorable”.

El que manda, manda…
La Cárcel Modelo de Bucaramanga es una de las penitenciarías más importantes del departamento, con capacidad para 780 reclusos y cuya población ya alcanza los 2.816 presos.
Según comentan algunos internos, en el lugar siempre ha existido el ‘cacique’, un hombre que resuelve conflictos, que cobra las deudas por estupefacientes, el que permite el ingreso de toda clase de objetos y como asegura la madre de uno de los internos que ese día lo visita, “el que da trabajo”.
La humilde mujer que vive la tragedia de tener a dos de sus hijos en prisión, comenta mientras hace la fila para visitar al que fue paramilitar, que conseguir una colchoneta es todo un problema.
“Mi hijo, al que cogieron robando, no ha contado con suerte. Al ‘cacique’ del patio le hemos consignado varias veces el precio de la colchoneta, pero nada que se la pasa. Parece que todos los días entra más gente y el Inpec no da abasto entregando las colchonetas”, explica la mujer.
De acuerdo al testimonio de algunos internos y de algunos profesionales que apoyan las labores académicas y formativas al interior del penal, un ‘cacique’ puede recibir entre 40 y 50 millones en un mes, producto de las extorsiones, favores y recompensas.
“La autoridad (Inpec) sabe que ellos son los que mandan y los que ayudan a controlar el caos. A veces son buenos mediadores, pero en otras son muy problemáticos... Antes tenían rostro de matones, ahora son personas comunes y corrientes”, explica un profesional que labora en el centro penitenciario.
“Décadas atrás, los internos tenían un ‘código de vida carcelaria’, se respetaban y siempre buscaban al representante del comité de Derechos Humanos, pero todo eso se ha perdido”, añade el testigo.
Para evitar problemas y enfrentamientos, agrega la madre que llega a la visita, es necesario “estar bien con el ‘cacique’. Mi hijo me cuenta que si usted es de su ‘gallada’ (grupo) puede hasta robar y no le pasa nada, pero si lo coge entre ojos puede mover influencias y hasta hacer que lo trasladen de patio”.

Siempre con miedo
“Ojalá nunca se entere un ‘cacique’ que usted es bazuquero y que consume escondido, y menos que usted tiene un celular. Ahí sí que está en problemas”.
Esto cuenta una mujer llamada Adriana, que llega a las 10:30 de la mañana a visitar a su esposo, exparamilitar, a quien le trae el almuerzo.
“La droga acá es pan de cada día. Se consigue de todo. Cuando hacen operativos y la quitan, muchos presos pelean entre ellos por un cigarrillo de marihuana o una pipa de bazuco. Es incontrolable”, explica la mujer.
“Mi esposo me dice que los internos le tienen mucho miedo a la Grin del Inpec, un grupo especial que envían desde Bogotá a realizar las requisas, parecido al Esmad. Dicen que entregan informes a la dirección de las cárceles y que muchos internos son trasladados por esto”, afirma la mujer.
Según la Defensoría del Pueblo, no se puede desconocer que el tráfico de estupefacientes al interior del penal y el uso de celulares, así como el hallazgo de material explosivo (granadas de fragmentación) que casi siempre es lanzado desde el exterior de la cárcel, son los principales detonantes de riñas y enfrentamientos.
“Cuando se imponen medidas para restringir el tráfico de estupefacientes es cuando comienza el desespero y todo se calienta. Mientras ellos puedan traficar con sustancias, se calman, pero como no existe acompañamiento terapéutico, se generan situaciones de emergencia”, dice Dilmar Ortiz, defensor regional del pueblo.
El Ministerio Público reconoce que el Inpec hace lo que puede. “Es una institución bastante limitada en su gestión y están amarrados por el nivel central. Fuimos enfáticos y les dijimos que los internos están pidiendo a gritos la intervención nacional”,  concluye el Funcionario.

¿Y la dignidad qué? 
“¿Ha visto cómo vienen acomodadas las sardinas en las latas? Así se ven los hombres que no pueden pagar una hamaca y les toca pagar autopista: dormir en el piso, en medio de los pasillos”.
Así describe un exparamilitar, Jesús Noraldo Basto León, alias ‘Parabólico’, la situación de cientos de internos de los patios 2, 4 y 5,  pabellones que según él, son los más hacinados del plantel.  
“Soy víctima del comercio del espacio, todo un problema para los internos. Pero yo no caigo en esa extorsión. Por eso cargo con mi hamaca al hombro y no le pago a nadie. No quiero ser parte de la corrupción que se presenta en el penal”, asegura este hombre.
La estadía llevadera en esta cárcel depende de qué tanto le agrade un interno a un ‘cacique’, denuncia este recluso. “Venden un lugar para dormir entre 200 mil y 300 mil pesos. Los que tienen plata pagan entre 2 y 5 millones de pesos el arreglo de la celda”, asegura el exparamilitar.
‘Parabólico’ afirma que en esta cárcel muchos trabajan como lavanderas, hacen aseo a las celdas, cocinan y hasta realizan labores de costura.
Según el exparamilitar, el Inpec no permite que estas cosas pasen, pero “el hacinamiento es lo que genera que los  reclusos se salgan de control”.
“Aquí se han hecho negociaciones de celdas hasta por 5 millones de pesos. Esos lugares tienen televisores de última tecnología, ‘chambranas’ (camas sencillas) con colchones ortopédicos y paredes estucadas. El Estado no da plata para eso y si uno la tiene, ¿por qué no hacerlo?”, expone este recluso.  
“La visita conyugal en los patios 2, 4 y 5 se hace hasta en los baños y si el interno consigue una celda para tener relaciones sexuales con su esposa o novia, debe pagar entre 10 y 20 mil pesos la hora. Esto ha generado que la dignidad humana se pierda”, puntualiza el interno.
¿QUÉ OCURRE EN LA CÁRCEL MODELO?
La falta de celdas y de mantenimiento a la planta física del penal, de servicios médicos y medicinas, de normas de higiene y saneamiento básico, han convertido a la Cárcel Modelo de Bucaramanga en una “bomba de tiempo”, asegura Dilmar Ortiz Joya, defensor regional del pueblo.
“La mayoría de los baños están fuera de servicio. Los internos tienen que hacer sus necesidades con la puerta abierta, frente a todo el mundo. Deben lavar la ropa en el piso, dormir en palomeras, colgados en hamacas. Muchos de los patios que tienen capacidad máxima para 200 personas, alojan hasta 600.
Las paredes de estos recintos amenazan con caerse. La estructura de la Cárcel Modelo presenta condiciones higiénico sanitarias que amenazan la ruina”, explica Ortiz Joya.
Según el Funcionario, desde 2010 no se acatan las recomendaciones que la Defensoría hizo en un informe presentado al Inpec, la administración local y departamental.
“Se agotó la tolerancia institucional de la Defensoría del Pueblo en materia de cárceles. Llegamos a un límite que son las acciones judiciales. Iniciaremos con el incidente de desacato. Una acción de tutela fue ganada por nosotros en el tema de hacinamiento, que obliga al Inpec a que debe realizar las acciones pertinentes para descongestionar las cárceles de la región”, añade el Ortiz Joya.
VIOLACIONES QUE DENUNCIAN LOS INTERNOS
Según el testimonio de los defensores públicos entregados a la Defensoría del Pueblo, los internos revelan que la guardia del penal los obliga a realizar actividades deportivas desnudos, con el fin de encontrar droga en sus cuerpos. A pesar de que el personal médico de la cárcel pide a los guardias que dejen libres de esposas a los reclusos para la revisión médica, éstos al parecer, hacen caso omiso a la petición del galeno.
Los internos también aseguran al Ministerio Público que no se pueden enfermar después de las 6:00 de la tarde, pues la atención se da “en horario de oficina” y en las noches nadie los atiende.  
Un interno relata el drama de uno de sus compañeros: “El hombre se quitó un dedo en el taller cortando madera. No quisieron llevarlo a la clínica. Lo que hicieron fue meterle el dedo en hielo químico durante varias horas y vendarlo. El dedo se perdió”. 
“Todas estas denuncias han sido expresadas al personal del Inpec. Lo que preocupa es que las investigaciones que realiza esta entidad no son lo suficientemente exhaustivas y son dejadas al tiempo. Hasta el momento no tenemos un registro de cuántas de las solicitudes que hemos hecho han sido castigadas o falladas o si se ha responsabilizado disciplinariamente al personal de custodia”, expresa el Defensor.
El Inpec responde
“No conozco las denuncias que hacen los internos, llevo al frente de la dirección mes y medio, y quiero conocerlas para hacer las respectivas acusaciones ante la Fiscalía”, asegura el teniente Henry Mayorga, director de la Cárcel Modelo de Bucaramanga.
Según el Funcionario, “se conocen comentarios de que existen ciertas situaciones que se manejan al interior del patio, pero nosotros al interior de cada pabellón, por el déficit de personal de guardia, no tenemos el control absoluto de las celdas. Ya que existen unas denuncias y existen las personas que tienen el valor civil para hacerlo, vamos a darles curso”, añadió el director.
Según el teniente Mayorga Meléndez, el problema del hacinamiento no es sólo en Bucaramanga, sino en todas las cárceles del sistema penitenciario a raíz de la nueva Ley de Seguridad Ciudadana, que disparó el ingreso de internos.
“La situación es cada vez más preocupante. Se debe entrar a revisar la política criminal, en qué condiciones se están dictando estas medidas de aseguramiento intramurales y si se aplican otras medidas sustitutivas como la vigilancia o el control electrónico”, especificó el uniformado.
“Tenemos una planta deficiente, pero con lo que tenemos estamos respondiéndole a la seguridad. La deficiencia que tenemos es en el traslado para el cumplimiento de diligencias judiciales y los trámites de salud, pero para el control del establecimiento, en seguridad, sí contamos con el personal”, afirma el teniente Mayorga Meléndez.
Sobre el alquiler de celdas y los ‘caciques’, según lo denunciado por los internos, el director de la penitenciaría de Bucaramanga aseguró que no tiene pruebas sobre lo que ocurre. No obstante, aseveró que se tiene que acabar con la forma como los internos están manejando esos temas.
“Existe una figura llamada ‘cacique’, incorporada en el centro penitenciario, que se empezó a utilizar detrás de los famosos comités de Derechos Humanos establecidos en la Ley 65 del 1993, que le permite a cada pabellón tener un grupo de representantes. Detrás de estos grupos se pueden estar camuflando estos mal llamados ‘caciques’. Si existen no lo puedo confirmar o desvirtuar. Si es así, tomaremos las medidas que sean necesarias”, añadió el funcionario.
PROGRMAS PARA LOS INTERNOS
1. El Inpec estableció un convenio con la Naciones Unidas y la Embajada de Estados Unidos, para adelantar proyectos productivos para los internos.
2. Algunos programas de la Cárcel Modelo de Bucaramanga han sido respaldados por la Embajada de China, que aportó recursos económicos hace dos años.
3. Varios internos cursan estudios profesionales con la Universidad Industrial de Santander, así como carreras tecnológicas con la Universidad del Pueblo y el Sena.
4. La Cárcel Modelo de Bucaramanga cuenta con una institución educativa aprobado por el Icfes, que les permite a los internos terminar sus estudios de bachillerato, así como talleres artísticos.

domingo, 1 de abril de 2012

Presos controlan cárcel de San Pedro Sula, en Honduras



Presos controlan cárcel de San Pedro Sula, en HondurasTegucigalpa, 31 mar (PL) La cárcel de San Pedro Sula, 240 kilómetros al norte de esta capital, se mantiene hoy en manos de los presos, tras la muerte de 13 reclusos durante un motín e incendio ocurridos allí hace dos días.

  "El presidio sigue bajo el control de los reos y la evidencia es que ni las autoridades penitenciarias se atrevieron a ingresar en el área de celdas", relató este sábado el medio digital laprensa.hn.

De acuerdo con esa fuente, eso confirma que los privados de libertad gobiernan en los presidios del país y que cuando dan una orden esta se respeta, sin que las autoridades intenten lo contrario.

"Sabemos que los reos tienen el control. Es imposible ingresar. Acordamos con las autoridades actuar con prudencia y esperar que accedan a dialogar (...) y saber qué pasó realmente el jueves antes del amotinamiento", declaró John César Mejía, coordinador de la Fiscalía de Derechos Humanos.

Mejía, acotó el cotidiano La Prensa, solo se dedicó, con su equipo de fiscales, a solicitar el historial de los 13 presos muertos, de los cuales seis estaban condenados y otros siete procesados.

Por su parte el director del Centro Penal de San Pedro Sula, Eléazar Hernández, descartó que los policías penitenciarios dispararan contra los prisioneros, algo que aún está por comprobar.

Medios informativos achacaron la tragedia del pasado jueves a la falta de solución a los problemas existentes en las prisiones hondureñas y recordaron que el 14 de febrero último otro siniestro cobró la vida de 361 personas en el penal de Comayagua, 90 kilómetros al norte de Tegucigalpa.

Las autoridades de la cárcel de San Pedro Sula explicaron que el fuego se desató en el módulo 18 durante un motín entre grupos que se disputaban el control del presidio.

En el momento del suceso, ese centro penitenciario albergaba a dos mil 251 reclusos, por encima de los 800 para los cuales fue concebido, reconoció el Gobierno.

San Pedro Sula es considerada la ciudad más violenta del mundo, según la ONU, y su penal ha sido escenario de frecuentes choques entre bandas rivales.

Entre las masacres reportadas allí está también la del 26 de abril de 2008, cuando nueve internos perecieron y dos más resultaron heridos en un enfrentamiento entre bandas rivales en las celdas.

De su lado, el Comisionado de los Derechos Humanos, Ramón Custodio, recordó en un reciente comunicado que las cárceles hondureñas carecen de medios para la rehabilitación, el Estado se desentiende de la situación de los privados de libertad y se permite introducir armas, drogas y licores en esos recintos.

Heridos dos presos del retén El Marite tras terminar la visita



Dos reclusos resultaron heridos de bala la tarde de este domingo tras registrarse un tiroteo en el área del Búnker, del centro de arrestos preventivos El Marite, de Maracaibo.

La comisaria Odalis Caldera, secretaria de Seguridad y Orden Público del estado Zulia, informó que los dos heridos fueron trasladados a un centro asistencial y se encuentra en estos momentos adentrándose en el retén para descartar otras personas lesionadas.

Dijo que la situación está controlada y espera finalizar una supervisión en todas las áreas del retén. 

CRISTO TE AMA

BURBUJAS DE BENDICIONES

GRACIAS POR TU VISITA