Elaine Martins Alabando en el Presidio

miércoles, 2 de mayo de 2012

Una cárcel que no lo es


  • 129 internos aguardan en el CIE de Barcelona para ser devueltos a sus países
  • En enero murió un joven de 21 años al sufrir un infarto de madrugada
  • La mayoría de ellos son magrebíes y el 90% de ellos tiene antecedentes
  • El Gobierno quiere priorizar la salida del país de quienes hayan delinquido
  • En cambio, los 'sin papeles' no serán una prioridad para el Ministerio


Un agente vigila el patio del centro. | Quique García

Una de las habitaciones para internos. | Quique García

Exterior del Centro de Internamiento de Extranjeros. | Q. García

Tres internos apoyados en una ventana. 



Unas altísimas verjas y cámaras de seguridad en los accesos delatan al Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de la Zona Franca de Barcelona, ente decenas de polígonos industriales, en la calle E. Tras un primer control de seguridad se accede a su interior, algo que el Ministerio del Interior ha permitido esta mañana a los medios de comunicación tras meses de distintas críticas relativas a la opacidad de estas instalaciones.
EL CIE de la Zona Franca tiene capacidad para un total de 236 internos, pero a día de hoy está "a la mitad", explica el comisario de extranjería y Documentación de la Policía Nacional, Ramón Alguacil. La idea en sí de los CIE es ambigua: es una 'cárcel' que no lo es, porque en ella no hay personas condenadas por ningún delito ni su función es esa, pero en cambio están retenidas hasta su expulsión del país. En todo caso, los CIE existen en todos los países europeos.
La ley establece que los internos pueden permanecer un máximo de 60 días en este centro -en algunos países este plazo alcanza los seis meses-, aunque la media global en el de Barcelona es de 25. Si pasado ese plazo no se ha producido la extradición -normalmente por la dificultad de acreditar una identidad o nacionalidad, lo que impide saber a qué país revolver al interno- la persona debe quedar en libertad. La próxima expulsión tendrá lugar este jueves y afectará a unas 20 personas. La mayoría de los inmigrantes que están hoy en el CIE son magrebíes, dice Alguacil. La mayoría de los moradores son personas que están en situación irregular y "una cantidad muy importante, casi el 90%, tiene antecedentes". Recuerda, en este sentido, que al CIE de Barcelonatambién llegan inmigrantes derivados de centros de otras zonas de España.
El eslabón que supone el CIE en la cadena de expulsión es la siguiente: un cuerpo policial da con una persona que no tiene los papeles en regla o, por ejemplo, realiza una intervención en la que se detiene o identifica a distintas personas. Si son delincuentes, se les detiene y se judicializa su caso, pero si son víctimas de tráfico de personas -por ejemplo en tramas de explotación laboral o de prostitución-, también se les abre un expediente.
La Policía Nacional interviene en todas las operaciones policiales, impulsadas desde cualquier cuerpo, si hay extranjeros implicados, por tener las competencias en materia de extranjería. Ante todas estas diferentes situaciones, realiza un expediente sobre la persona y lo remite al juzgado. Es entonces cuando el juez debe deliberar si esa persona irá o no al CIE. Durante ese proceso, debe acreditarse de alguna forma el país del que es oriundo el retenido y, de no poder hacerse, pasados los 60 días, vuelve a quedar en libertad.

Tres módulos, todos de hombres

En la planta baja del CIE de la Zona Franca se combinan las salas de visitas, la enfermería y los espacios comunes de los internos. Hay un total de tres módulos, dos para hombres y otro para mujeres, pero como no hay ni una sola mujer, también lo han terminado ocupando varones. "Esto se debe a que nos llegan más hombres que mujeres, y nos llegan de otras zonas de España, como de Melilla, mientras las pocas mujeres que recibimos las derivamos a un CIE de Valencia, donde sí hay un módulo femenino", explica Alguacil. Los internos tienen a su alcance varias cabinas telefónicas, que funcionan con monedas, aunque "si en algún momento dado no tienen dinero y deben comunicar algo urgente, les ofrecemos que llamen de manera gratuita", sostiene. Las visitas se reservan para la tarde, entre las 17.00 y las 19.00 horas, salvo para los abogados, que pueden contactar con su cliente "durante las 24 horas del día", quiere precisar el comisario.
Uno de los escollos del centro son sus servicios médicos. En eneromurió un joven de 21 años de Guinea Conacry al sufrir un infarto de miocardio de madrugada. Ello reveló que el CIE no disponía de un médico las 24 horas del día en las instalaciones, lo que fue muy criticado por algunos colectivos y asociaciones, que consideraron que aquella muerte pudo haberse evitado. La médico del centro trabaja cada día de 8.00 a 15.00 horas junto a varios ATS, que siguen su jornada laboral hasta las 22.00 horas. De noche, ante una emergencia, se avisa a una ambulancia.
El problema reside en que el CIE está apartado en una zona industrial, lejos de la proximidad de un hospital. Lo ha reconocido hoy el mismo secretario de Estado de Seguridad, Ignacio Ulloa, en la rueda de prensa realizada en la biblioteca, al afirmar que una ambulancia tarda en llegar "unos 10 minutos" para llevarse a quien deba ser hospitalizado, más el trayecto hasta el centro médico en el que ingrese. No obstante, sobre aquel fallecimiento concreto, ha dicho que el infarto de miocardio en una persona tan joven es "fulminante" en cualquier situación. También, sobre que no haya un médico por la noche, Ulloa esgrimió que "la situación presupuestaria es muy complicada".
La cocina funcionaba a pleno rendimiento esta mañana. La gestiona Zoilo González, pendiente de los menús para personas de origen árabe -no se cocina cerdo y no existe el alcohol-, y también de la época de Ramadán. Muestra unas lentejas estofadas para el mediodía de hoy, que se completarán con una escalopa, aros de cebolla y una naranja. Los menús semanales son fideos a la cazuela, bistec de pavo, arroz con verdura, filete de merluza, ensalada con limón, empanadillas, garbanzos estofados, rodajas de merluza en salsa verde, arroz, hojaldre, patatas fritas, sopas, cordon bleu, y, de postre, frutas y gelatina. Zoilo dice orgulloso que "todo llega crudo y todo se hace aquí, en esta cocina".
En el primer piso están las "celdas" -para los colectivos pro derechos humanos y de los inmigrantes- o las "habitaciones de seguridad", para la Policía Nacional, cuerpo encargado de la custodia del recinto. Son muy simples: literas de cuatro o de seis en tonos azul y blanco, y un fregadero metálico con espejo y agua corriente, sobre el que se agolpan cepillos de dientes y dentífricos. Cada cama tiene una manta de diferente estampado, lo único que identifica a su propietario. Las toallas cuelgan de las camas y en algún techo blanco pueden verse pintadas en árabe, el único arrebato de rebeldía visible en las estancias que los medios han podido visitar, todas perfectamente limpias.

Seis horas al día en el patio

Los internos se despiertan sobre las ocho de la mañana para incorporarse a la monótona vida del centro. "Pasan unas seis horas al día en el patio", explica el comisario Alguacil. Tras desayunar van al patio de hormigón desnudo hasta la hora de comer, luego pueden subir un rato a las habitaciones, después vuelven al patio hasta la cena, y regresan a sus habitáculos, donde no se apaga la luz hasta pasado un rato.
Otra de las denuncias al CIE se refiere a los casos de maltrato. Sobre este asunto, el comisario general de Extranjería y Fronteras, Emilio Baosdijo "no tener constancia" de casos probados de torturas ni maltratos, aunque sí dijo que se presentan denuncias en este sentido.
La visita de puestas abiertas al CIE de esta mañana ha venido acompañada de novedades, como las líneas del nuevo reglamento que gestionará estos centro. Una de ellas es que el Ministerio del Interior pretende que de la seguridad se siga encargando la Policía, a cuyos agentes se formará específicamente para dar mejor respuesta a las "peculiaridades" de estos destinos, a la vez que se otorgará más poder de intervención a las ONGs, en cuanto a la labor asistencial, que Ulloa alabó.
"A partir de ahora los 'sin papeles' no serán prioritarios en la explusión", dijo el secretario de Estado de Seguridad. Si los 'sin papeles' demuestran arraigo, ¿por qué llevarlos a un centro de internamiento?", se preguntó, pensando en "otros mecanismos más suaves y proporcionados" para personas que puedan demostrar su arraigo demostrando un trabajo, un domicilio o la cercanía de unos familaires. De esta manera, quiere que toda la atención de la Policía Nacional se centre en lograr la expulsiónde las personas que hayan delinquido, cosa que se lleva potenciando desde enero. Ulloa, que recordó que son los jueces quienes ordenan las expulsiones, detalló que el año pasado el CIE de la Zona Franca albergó a 1.942 inmigrantes, de los que 949 fueron repatriados con una expulsión ordinaria y otras 690 con una expulsión cualificada, que es la que se ordena para personas condenadas a una pena inferior a seis años como pena sustitutiva. En el primer trimestre de este año, un total de 394 inmigrantes han ingresado en este CIE, de los que 222 han sido expulsados con una orden ordinaria y 193 con una orden cualificada.
Mientras ha durado la visita de las instalaciones los internos estaban en el patio, de pie, rodeados de policías. Cuando han percibido la presencia de las cámaras, muchos de ellos se han agolpado contra los cristales. Algunos se agachaban para que su voz pasara por la rendija bajo la puerta, para denunciar a la prensa "maltratos" y que algunos sólo tienen "la residencia caducada". Otro mostraba varios moratones alegando haber sido víctima de supuestas torturas.
Tras los anuncios realizados por Ulloa, la Plataforma 'Que el derecho no se detenga a las puertas de los CIE' -formada por varias ONG como Pueblos Unidos o Médicos del Mundo- ha considerado que el nuevo reglamento "perpetúa el modelo policial actual" y "retrocede" en derechos humanos.


Un grupo de extranjeros se agolpa en una puerta.

El comedor del CIE de la Zona Franca. | Quique García

Uno de los pasillos del centro. | Quique García

Rejas de acceso al patio. | Quique García

El pasillo de los dormitorios. | Quique García

Muere reo de Puente Ayala tras fuerte golpiza

Un reo identificado como Jorge José Fuentes Rodríguez (29) murió en el hospital central Luis Razetti, de Barcelona, luego de varios días de intensa agonía, tras haber sido golpeado salvajemente por compañeros de celda en la cárcel de Puente Ayala.


Muere reo de Puente Ayala tras fuerte golpiza

Un reo identificado como Jorge José Fuentes Rodríguez (29) murió en el hospital central Luis Razetti, de Barcelona, luego de varios días de intensa agonía, tras haber sido golpeado salvajemente por compañeros de celda en la cárcel de Puente Ayala.

Su madre, Mercedes Rodríguez, dijo que era el último de sus siete muchachos y llevaba cinco años en Puente Ayala, a donde había sido remitido de la cárcel de Cumaná. Estaba procesado por presunta complicidad en un homicidio. 
 
Según el relato de su madre, Jorge estaba junto a una amigo en el momento en que éste cometía un crimen, en la capital del estado Sucre.

Contó que tras estar un tiempo en la cárcel sucrense, fue trasladado hace cinco años a Puente Ayala y que el pasado diciembre había cumplido su pena, pero que no se le había dado su libertad por retardo judicial.

Uno de los hermanos de la víctima de nombre César Patiño Rodríguez, señaló que a Jorge José le dieron golpes hasta más no poder, pues le fracturaron el cráneo y varias partes de su cuerpo. No tuvo hijos.

Era oriundo de Caiguire, estado Sucre.

CNP se pronunció contra órdenes de ministra Varela


El Colegio Nacional de Periodistas emitió un comunicado este martes, donde deplora las "órdenes de la ministra Iris Varela de impedir a Globovisión cubrir los eventos en La Planta"

CNP se pronunció contra órdenes de ministra Varela
ÚN.- El Colegio Nacional de Periodistas emitió un comunicado este martes, donde deplora las "órdenes de la ministra Iris Varela de impedir a Globovisión cubrir los eventos en La Planta".

A continuación el comunicado:

COMUNICADO DEL CNP ANTE LA ORDEN DE IRIS VALERA DE IMPEDIR A GLOBOVISIÓN CUBRIR EVENTOS EN LA PLANTA

La Junta Directiva Nacional del CNP deplora las órdenes dadas mediante la pantalla de Venezolana de Televisión de la ministra del Poder Popular para los Asuntos Penitenciarios, Iris Valera, de impedir que los periodistas del canal Globovisión transmitieran vía microondas una situación conflictiva en la cárcel de La Planta, en Caracas, que tuvo como resultado que un piquete de la Guardia Nacional Bolivariana le hiciera daños al vehículo que transporta la unidad de transmisión, la retención de los técnicos de la planta, y que, en consecuencia, el público venezolano no se enterara de lo que estaba sucediendo en ese centro de detención. 

La ministra Valera alegó, en su comunicación con el canal del Estado, que debía procederse de esa manera contra el equipo de Globovisión porque la cárcel de La Planta se considera zona de seguridad y, por lo tanto, no debe haber presencia de periodistas. No obstante, tanto los reporteros aludidos como otras personas que se encontraban en los alrededores de La Planta indicaron que las cámaras deVenezolana de Televisión sí pudieron acceder a las instalaciones del centro penitenciario. El Colegio Nacional de Periodismo denuncia el trato discriminatorio contra ciertos medios de comunicación, inscrito en un ambiente de control de la información y de secretismo que caracteriza la actual administración nacional. 

La actitud del Ministerio del Poder Popular para los Asuntos Penitenciarios atenta contra el derecho de los venezolanos a estar informados de situaciones de interés público, desde diferentes puntos de vista y no solo mediante el canal del Estado. Asimismo, el Colegio Nacional de Periodistas rechaza las insinuaciones de la ministra Valera que señalan que la situación en La Planta, sobre todo en lo referente a los disparos dentro del penal, forma parte de un montaje mediático en el que participaría Globovisión. 

Finalmente, hacemos un exhorto a los colegas que laboran en el canal del Estado a no seguirle el juego a decisiones como estas de la ministra Valera, pues chocan contra nuestro código de ética, que en el artículo 3 reza: “El periodista debe impedir la concepción, promulgación y aplicación de decisiones que de alguna manera disminuyan, dificulten o anulen el ejercicio de la libertad de expresión y el libre acceso a las fuentes y medios de información”.

Junta Directiva Nacional del CNP

Caracas, 1° de mayo de 2012

Un recluso asesinó a otro en cárcel Yare I


Reo que lo hirió en abril esperó a que volviera del hospital y lo mató

Un recluso asesinó  a otro en cárcel Yare I
El contradecir a un interno del área de Los Talleres del Complejo Penitenciario Región Capital Yare I, fue presuntamente el origen de muerte de Xavier Enrique Ontiveros Hernández (27 años).

El también presidiario se desempeñaba como barbero y cocinero en la prisión.

De manera extraoficial se supo que el sábado 21 de abril Ontiveros se negó a cortarle el cabello a su compañero, quien enojado trató de obligarlo a cumplir la petición.

Al parecer, el reo no se dejó amedrentar y le dijo que lo afeitaría más tarde, porque estaba ocupado, pero en respuesta recibió cinco disparos

El barbero fue referido al Hospital Miguel Pérez Carreño, en Caracas, donde fue operado. Una semana después le dieron de alta y fue llevado a la prisión, donde se le infectó una herida. Cuando uno de los pastores lo curaba regresó el privado de libertad y le dio otro tiro en el fémur.
  
Ontiveros falleció en el trayecto hacia el Hospital General de Ocumare, la tarde del lunes, indicó su madre. 

Había sido detenido el 26 de marzo de 2010, en el sector 4 de El Cartanal, en Santa Teresa, por estar incurso en el robo de una unidad de transporte.

El Tribunal Tercero de Control de la subregión lo envió a la cárcel el 13 de abril de 2010. 

Xavier era el mayor de dos hermanos. En la cárcel no hay médicos. Le faltaba poco para salir en libertad, pero los jueces no atienden las causas de los presos. Su muerte es también producto del retardo procesal”, dijo la progenitora. 

martes, 1 de mayo de 2012

Recorrido histórico por la cárcel de La Planta

Desde el momento mismo de su fundación, a comienzos de la década del sesenta y hasta nuestros días, la cárcel La Planta ha sido captada por los lentes de decenas de reporteros gráficos. A través de ellos se han inmortalizado los sudores, la sangre y las esperanzas de centenares de prisioneros y sus familiares. Texto Wilmer Poleo


Panorámica aérea de la cárcel. Casi no ha cambiado nada. | Créditos: Gustavo Frisneda / Archivo Fotográfico Cadena Capriles 

La fachada principal casi no ha cambiado nada, pese a haber transcurrido más de cincuenta años. | Créditos: Archivo Fotográfico Cadena Capriles

En 1961 aún se estaba construyendo el Internado Judicial en la urbanización El Paraíso. | Créditos: Archivo Fotográfico Cadena Capriles

 6 de agosto de 1961. La idea de la época era lograr una construcción para albergar a 350 prisioneros. | Créditos: Archivo Fotográfico Cadena Capriles


La construcción del Internado Judicial era considerada de la más moderna del momento. | Créditos: Archivo Fotográfico Cadena Capriles

Dos efectivos militares elegantemente vestidos montan guardia en la recién inaugurada cárcel de La Planta. | Créditos: Archivo Fotográfico Cadena Capriles


Los dormitorios estaban dotados con camas literas y los colchones tenían incluso sábanas. | Créditos: Archivo Fotográfico Cadena Capriles


Recién inaugurada en la cárcel se servía la comida en viandas de metal. Los cubiertos y los pocillos también eran metálicos. | Créditos: Archivo Fotográfico Cadena Capriles

Un efectivo militar procede a cerrar una de las puertas que conduce a los calabozos de la cárcel. | Créditos: Archivo Fotográfico Cadena Capriles 

Una patrulla de la Disip sale de las instalaciones de La Planta. | Créditos: Pedro Velásquez /Archivo Fotográfico Cadena Capriles
El 23 de octubre de 1996 hubo un incendio en La Planta donde perecieron quemados más de 20 detenidos. Por el caso fueron detenidos y sentenciados varios efectivos de la GN. | Créditos: Carrillo / Archivo Fotográfico Cadena Capriles

Tras el incendio, y ante el hermetismo reinante, los presos confeccionaron pancartas para dar a conocer la situación. Los guardias nos están matando”, rezaba una de las pancartas. | Créditos: Archivo Fotográfico Cadena Capriles

Uno de los pocos reclusos que estaba en la celda incendiada y que logró sobrevivir. | Créditos: Archivo Fotográfico Cadena Capriles

1 de octubre de 1996. La mirada perdida y el miedo reflejado en cada rostro. | Créditos: Archivo Fotográfico Cadena Capriles

Reclusos de La Planta protestan en 1995. Para entonces la mayoría usaba pantalones blujeans. | Créditos: Alvaro Alvarez / Archivo Fotográfico Cadena Capriles

1997: un alto a la violencia y al ocio reinante en la cárcel. | Créditos: Alvaro Alvarez / Archivo Fotográfico Cadena Capriles

Un domingo de visita de 1999. El mismo drama. Nada ha cambiado. | Créditos: José Díaz / Archivo Fotográfico Cadena Capriles

En 1983 todavía existía la reja y los visitantes podían ver para el interior de la cárcel. | Créditos: Archivo Fotográfico Cadena Capriles


“Asómate tu y trata de ver si miras a tu papá por ahí. Si lo ves, pégale un grito para que sepa que estamos aquí”. Tomada el 19 de octubre de 1997. | Créditos: Álvaro Álvarez / Archivo Fotográfico Cadena Capriles


Este efectivo de la GN se apresta a colocar el sello respectivo en el antebrazo de esta viejecita. | Créditos: Alvaro Alvarez / Archivo Fotográfico Cadena Capriles 

Como no la dejaron entrar, esta muchacha moneó el muro para poder ver a su familiar preso. | Créditos: Archivo Fotográfico Cadena Capriles

La gráfica de Pedro Velásquez muestra otro túnel detectado en 1997. | Créditos: Archivo Fotográfico Cadena Capriles

La Guardia Nacional revisa el túnel detectado. | Créditos: Archivo Fotográfico Cadena Capriles

Los efectivos militares muestran a los periodistas el túnel detectado el 17 de julio de 1997. | Créditos: Gustavo Frisneda / Archivo Fotográfico Cadena Capriles

El túnel desembocó a un costado de la autopista. Medía 10 metros de largo y tenía 30 centímetros de ancho. | Créditos: Archivo Fotográfico Cadena Capriles


Chuzos de variados tamaños y modelos se incautaron en una requisa realizada en 1998. | Créditos: Archivo Fotográfico Cadena Capriles

La Guardias Nacional mostró a los periodistas policiales todo lo decomisado durante la requisa. | Créditos: Douglas Blanco/Archivo Fotográfico Cadena Capriles

Esta requisa fue realizada en 1996. Muestra una granada, algunas bombas molotow, seis revólveres y una pistola. La gráfica es de nuestro inolvidable compañero Jorge Aguirre, asesinado por un agente de Polichacao, en las inmediaciones de Plaza Venezuela en abril de 2006. | Créditos: Jorge Aguirre /Archivo Fotográfico Cadena Capriles 

Los presos hablaban de más de 40 quemados y exigían justicia. Nótese que junto al efectivo de la Guardia Nacional que está en el techo hay un perrito negro. | Créditos: Carrillo / Archivo Fotográfico Cadena Capriles

LA PLANTA CARACAS


FOTOS: Familiares instalados afuera de La Planta
Esposas y madres de los internos aseguran que ante la incertidumbre de lo que está pasando en el retén permanecerán en el lugar
FOTOS: Familiares instalados afuera de La Planta
La movilidad vehicular se ha visto afectada (Créditos: Hector Castillo)
ÚN | Tras la situación irregular que se presentó en el centro penitenciario La Planta ubicada en el Paraíso, los familiares se apostaron en las inmediaciones del lugar en espera de noticias sobre los internos. 


Foto: Héctor Castillo

Foto: Héctor Castillo

Foto: Héctor Castillo

Foto: Héctor Castillo

Grupos de reos de La Planta quieren negociar con las autoridades


planta 400x278 Grupos de reos de La Planta quieren negociar con las autoridades
Las negociaciones entre los funcionarios del Ministerio de Servicios Penitenciarios y la población penal de la Casa de Reeducación y Trabajo Artesanal de El Paraíso se han estancado, de acuerdo con informaciones de un recluso que se comunicó vía telefónica con El Universal.
El interno indicó que las zonas del penal conocidas como “Avión”, “Enfermería”, “Talleres” y “Las Cabañas” desean que la crisis se solucione pacíficamente y en buenos términos. “No queremos otro Rodeo. Estamos pagando los platos rotos de los que se evadieron. Queremos que entren los familiares y que todo se resuelva sin tiros, vejaciones y atropellos”.
El interno, de nombre Freddy Betancourt, destacó que la población del pabellón tres teme que sean asesinados durante los traslados a otros penales del interior del país, por lo cual se han mantenido en “pie de lucha por sus convicciones”.
En las afueras del centro de reclusión, los familiares de los reclusos exigen que sea Maryolet de Santiago, vocera elegida entre los familiares, quien los represente como vocera en la mesa de negociación con las autoridades del referido ministerio.
“Ella no tiene familiares dentro del penal. Eso es ideal porque la Guardia Nacional no tomaría represalias contra uno de los internos que sea identificado con la vocera. Por ello no queremos que sea otra persona la que converse con los funcionarios”, indicó Dorelis González, madre de uno de los reos.
González aseguró que Reinaldo Rangel, director de Regiones y Establecimientos Penitenciarios, ha negado la posibilidad de que de Santiago sea la vocera.
El funcionario llamó a los familiares a conservar la calma, de acuerdo con una nota de prensa del ministerio. “pido a la población que no se alarme con los rumores y asimismo, exhortamos a los medios de comunicación a no generar zozobra con la situación en el penal, la cual está controlada”.

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