Elaine Martins Alabando en el Presidio

sábado, 21 de febrero de 2015

TU REFRIGERIO ESPIRITUAL DE HOY: EL JEFE

El jefe
Por José Gil
A través de la ventana del autobús miraba a algunos transeúntes caminando a paso acelerado, el frio y la lluvia hacían que el vidrio dejara correr gotas de agua que, acompañadas del silencio en la unidad me hacían pensar en el tipo de jefe que mis semejantes de esa mañana se encontrarían al llegar a sus trabajos. ¿Tienes jefe? En una escala del 1 al 10, donde 1 es invitarlo a almorzar el día de su cumpleaños y 10 un deseo de patearle el trasero ¿En qué escala colocarías a tu jefe? De repente vino a mi mente una historia relatada por Jesús, que había leído en mi vieja Biblia, en Mateo 21:28-31, y entendí que allí tengo una buena idea del tipo de “jefe” que Dios es. Un hombre tenía dos hijos, y le pidió a uno de ellos que fuera a trabajar en el sembrado, a lo cual respondió “no quiero”, pero luego, “arrepentido” fue. El padre también se acercó a su otro hijo y le pidió lo mismo, a lo cual respondió “si señor” pero no fue. Recordar esa historia hizo que la gratitud me abrazara al entender que lo invisible me estaba hablando al oído, una vez más. Fíjate en estas tres cosas que muestran el carácter del padre en esa historia: a) ofreció oportunidad a ambos hijos, b) aunque el primero se negó no la amenazó, manipuló ni sermoneó, c) Esperaba un trabajo voluntario. Debes tener algo en cuenta, el contexto histórico y cultural de esa historia permitía al padre imponer su voluntad, incluso por la fuerza, so pena de castigo moral o expulsión y hasta la muerte. El padre de esta historia me recuerda al de la parábola del hijo prodigo, y es aquí donde necesito decirte algo muy importante: Jesús está haciendo una analogía de ese padre con Dios mismo. Fascinante. Los religiosos de la época, igual que los de hoy, procuran imponer un Dios que, según ellos, hasta les puede pedir matar a quienes no se sometan, o mandar alguna centella sobre quienes no hagan caso, o puede que amenacen con alguna peste o maldición si alguien osa hacer algo distinto a “la voluntad de Dios”. No es ese el tipo de “jefe” que se nos presenta aquí, por el contrario, se nos presenta a un padre. Este es un tiempo en que tantas personas piensan en Dios como un amo tirano o castigador, lo que puede ser producto de una crianza sin amor o un ambiente de mucha superstición, dobles discursos morales y falsa religiosidad. La imagen del hombre suele influir profundamente en el concepto que los hijos tienen de Dios. Buenas noticias, aquí tenemos al hijo del hombre, Jesús, mostrándonos el verdadero carácter de quien le envió a recordarnos que la obediencia que se espera de nosotros es voluntaria, no por coacción ni por terror. Por otro lado, hay un lado de esta historia que debo meditar, ya no en cuanto al tipo de jefe que Dios es, sino en el tipo de “hijo” que yo sea. Tantas veces se me ha pedido que, voluntariamente, haga algo que sea de bendición a otros, obedecer a Dios atendiendo algo conforme a su propósito y carácter, y me he negado a hacerlo. También en muchas otras oportunidades en las que he recibido un pedido y he respondido “claro que lo haré”…y no lo hice. ¿Sabes? Jesús menciona a los que, luego, arrepentidos, obedecen, como los que a pesar de tener lo que llamaríamos un vergonzoso prontuario de desobediencia, llegan a tener una vida emocional y espiritual en armonía con la vida, consigo mismos, con Dios. ¿Los otros? Son considerados hipócritas que saben la respuesta teórica pero jamás actúan en armonía al amor, al servicio a otros, al propósito Divino. Alguien dijo que “cínico es quien conoce el precio de todo, pero no conoce el valor de nada”. He escuchado decir que “Dios tiene todo bajo control”, y no estoy seguro a que se refiere, pero mi Padre no es un controlador por fuerza, ni un manipulador de oficio, sino que me ofrece un lugar, un tiempo, y un espacio, para que sea colaborador suyo en la obra para armonizar nuestras almas con el propósito original con el que fuimos diseñados: compartir en servicio voluntario. Un último pensamiento que vale la pena meditar puertas adentro de mí ser ¿Las cosas que hago en la vida son expresión de un entusiasmo voluntario por ser colaborador de Dios? Estoy agradecido porque bajo la lluvia, camino a mi lugar de trabajo, esta historia me recuerda que mis actividades terrenales puedo cumplirlas con la actitud de quien ayuda a un Dios en su cuidadoso trabajo para cultivar el huerto de las almas, empezando por la mía. Feliz día. 

sábado, 7 de febrero de 2015

Mujeres dopan a guardias y permiten fuga de 26 presos en cárcel brasileña -


Veintiséis presos escaparon este viernes de una cárcel brasileña, después de que dos mujeres sedujeran y doparan a dos agentes penitenciarios, en una prisión ubicada en Nova Mutum, en el estado de Mato Grosso, informaron las autoridades. Ocho de los fugados fueron recapturados. Los agentes participaban en una fiesta en la cárcel junto con dos mujeres, quienes introdujeron sustancias somníferas en la bebida, según confirmó a Efe la Secretaría de Estado de Justicia y Derechos Humanos. "Esa mujer junto con su amiga cogió las llaves, abrió la puerta principal y las entregó a uno de los presos, que es su novio. Este preso abrió su celda y otras cinco. Quien quiso huir, huyó", afirmó a medios locales la comisaria de la Policía local, Angelina de Andrade Ticianel. Los dos agentes que resultaron dopados y el director de la prisión fueron acusado de facilitar la fuga y apartados de sus cargos. "Se trata de un episodio aislado, aún siendo gravísimo. De inmediato, tomamos medidas para apartar al director de la unidad", comentó el secretario de Justicia de Derechos Humanos de Mato Grosso, Márcio Dorileo. -

domingo, 23 de noviembre de 2014

TU REFRIGERIO ESPIRITUAL DE HOY: LA PLEGARIA DEL VALIENTE

La plegaria del valiente
Por José Gil
Caminaba por el centro de la ciudad de La Haya, era Domingo, temprano, y muy pocos transeúntes se veían por aquella usualmente concurrida calle. Aprovechaba que el sol regalaba algo de calefacción gratuita y la tranquilidad y silencio del entorno. Antes de llegar a una esquina vi a mano derecha un montón de mis artículos preferidos: libros. “Librería central Americana” decían unas letras color azul en la entrada. Estaba abierta, así que entusiasmado entré. Mis ojos recorrían algunos títulos, algunos de los cuales no entendía por cierto, cuando encontré un estante con el título “libros en español”, y me dispuse a mirar títulos y autores. Benedetti, Borges, Allende, figuraban entre los destacados. Fue curioso mirar “El largo camino hacia la libertad” de Mandela al lado de otro libro, escrito por cierto personaje de la política norteamericana cuyo nombre me reservo…sonreí y conversé puertas adentro de mi alma, si coexistieron en el planeta ¿Por qué no en una librería? En cierto momento tomé del estante un libro y leí, al principio de uno de sus capítulos, una frase que, de inmediato, hizo conexión conmigo: “Nunca estas solo, no tengas miedo aunque el camino se haga largo”. Tal frase inscrita en la biografía de un joven que enfrentaba un cáncer terminal me recordó el porqué de cuando en cuando mi alma se pone de pie para aplaudir a guerreros, a valientes que, anónimamente, libran una batalla más digna que muchas de las absurdas que la historia -y quienes la escribieron- han querido elevar para alimentar patrioterismos superficiales. La batalla en la que cada alma enfrenta sus gigantes, sus demonios, sus pruebas…como lo queramos llamar. Me fascinó que incluso en su hora menguada ese joven, lo mismo que tantos otros, descifran la clave para derribar al Goliat en su Valle de Elah. No estamos solos. Nunca, jamás estamos solos. Cuando leo algunos de los escritos que algunos de tales valientes han dejado percibo algo en común, un sentido de lo eterno, de lo que permanece, de algo que trasciende a la vida física. Lo llamo alma, y cuando el valiente enfrenta al gigante, sus acciones, tanto o más que sus palabras, son una plegaria que dice “no estoy solo, venceré”. Ahora déjame decirte lo que me motivó a escribirte estas líneas. Una cosa que ya no es tan inusual para mí es que, apenas unas horas antes de entrar a aquella librería, había participado en un dialogo sobre la soledad y el valor, sobre el vacío y miedo que puede producir en un alma el sentimiento de soledad. Entendí que no estaba allí por casualidad. Estaba allí para encontrar una respuesta que compartir, procedente no de quien disfruta el andar en una cómoda y segura ciudad de Europa, sino de un joven que enfrentó a un gigante llamado cáncer sin perder el valor. ¿De dónde viene la fuerza de este tipo de valientes? De su confianza en Dios. Cínicos y mercaderes de fe han poblado estantes de la baratija de la historia, pero la sección de valientes suele estar ubicada en autores anónimos cuya intención no fue vender, dominar ni manipular sino que la victoria era el destino de su alma, aunque no contaron con compañía humana en muchos de sus tramos. Mientras caminaba de regreso para plasmar estas líneas recordé una de los pasajes más atesorados de mi vieja Biblia, son palabras que Dios dice a un solitario joven procedente de una familia disfuncional, desechado en muchos aspectos, pero con un corazón valiente. Dios le dijo a ese joven: “Aunque tu padre y tu madre te abandonaran, yo nunca te abandonaré ni te dejaré”. Pienso en mi madre, enviudando con 37 años, sin trabajo, dinero ni profesión, justo el mismo mes que la casa alquilada en que vivíamos se derrumbara, ya tiene 73 y proclama a vecinos y amigos que “nunca ha estado sola”. Pienso en aquella amiga cuyo esposo fue asesinado frente a su casa, en quien injustamente fue humillado y echado de su trabajo para enfrentar una crisis económica que había llevado a algunos incluso al suicidio…si, la soledad es un gigante temible y terrible, pero entonces el alma valiente eleva su plegaria: “no estoy solo, venceré”. ¿Sabes? Nunca estarás solo o sola, naciste con los ojos de Dios sobre ti, una compañía que se manifiesta a través de otras almas, pueden ser familia, amigos o los samaritanos del camino, pero siempre has estado en compañía, siempre. Pienso en Jesús diciéndole a sus seguidores que “los ángeles que cuidan a los niños ven el rostro del Padre cada día”. Estamos acompañados, la soledad nos pone en estado de sitio solo cuando sacamos la vida de su contexto intelecto-espiritual. La tristeza puede invadirnos en tiempos peligrosos. Pienso en aquel viejo profeta deprimido que pensaba ser el único que continuaba confiando de Dios. ¿Sabes la respuesta Divina? Ponte de pie y anímate, porque “yo te mostrare que hay siete mil que me son fieles”. Imagínate, Elías pensaba estar solo pero había siete mil valientes como él. ¿Imaginas cuantas almas valientes están ahora mismo, igual que tú, enfrentando su batalla mientras elevan su plegaria? No son plegarias de desespero, aunque algunos pasajes de la vida son feroces, son la plegaria de quien sabe que Dios la acompaña en dos formas: externa a través de otras almas y ángeles (sus agentes secretos infiltrados en territorio hostil), e interna, avivando esa confianza que nace dentro de nosotros. En este día mi alma aplaude de pie a los valientes del camino, a los que van dejando una huella que vale la pena seguir y celebrar, a los que anónimos se levantan contra la injusticia, el miedo, se esfuerzan a favor de recuperar la dignidad del alma. Me gusta pensar que, en sus propias palabras, algo en su ser interior les hace confiar “no estoy solo, venceré”. Quiero hacerme eco de esa plegaria: “no estás solo, vencerás”. Feliz día.

TU REFRIGERIO ESPIRITUAL DE HOY: SEGUNDAS OPORTUNIDADES

Segundas oportunidades
Por José Gil
Esa mañana había salido con buen tiempo para tomar un tren que me llevaría a la ciudad de Voorburg, en la que a primera hora debía estar para cumplir un compromiso de trabajo. El día anterior había abonado saldo a una tarjeta de embarque en el tren y tenía suficiente saldo para hacer unos cuantos viajes sin problema. Al llegar a la estación pasé la tarjeta por el dispositivo de lectura y ubiqué el andén número 6, donde vi el aviso que confirmaba la hora y destino, ese era mi tren. Confiadamente subí y tomé asiento. Las puertas se cerraron y se inició el  recorrido, entonces ocurrió lo que me motiva a escribirte hoy. El controlador del tren vino para verificar que los pasajeros hubieran pagado su viaje y el primer pasajero que revisó fui yo. “Hay un problema” me dijo, y yo me sentí preocupado pensando en todo menos en lo que me diría después…”su tarjeta está bien y tiene saldo, pero este viaje no fue cargado al sistema”. Para ese momento ya algunos pasajeros miraban al cara de latino o árabe, posiblemente pensando que era un coleado. Si fuese uno de esos X-Men habría mutado mi rostro para esconder mi rubor…justo cuando yo venía tan confiado de que estaba haciendo todo bien. Sin inmutarse el controlador me observó severamente e hizo una pregunta “¿Se aseguró que la luz del dispositivo se encendiera al pasar la tarjeta?” Creo que mi estatura se debe haber recortado unos cuantos centímetros…”no recuerdo”. Una vez más me miró y dijo “¿A dónde se dirige?” Justo en el momento que por el altavoz se oía una voz metálica “la próxima estación Voorburg”. Era donde me correspondía bajar, pero un descuido antes de tomar el tren, me enfrentaba a una inusual vergüenza, sin contar una posible multa o algo más severo. No había prestado atención a la luz verde al pasar mi tarjeta. Desconozco si fue su percepción de que no le mentía o su sensibilidad ante un extranjero visitante, o ambas, pero la frase final del controlador para mí fue “debe poner más atención la próxima vez”, y sonriendo me advirtió “no pase la tarjeta al salir o será multado”. De modo que, avergonzado, viaje gratis, porque la autoridad del tren mostró gracia aunque también advirtió justicia. Me dio una segunda oportunidad, decidió confiar que la próxima vez yo mantendría la intención de hacer lo correcto pero además pondría atención a los detalles importantes. Ahora, me pregunto, cuál habría sido mi decisión si yo hubiese estado en los zapatos del controlador, en un país organizado hasta en mínimos detalles, cuyos pocos casos de delincuencia suelen estar asociados a “visitantes” y, tan temprano, toparse con un sospechoso de estar aprovechando su sistema y estilo de vida. ¿Qué habrías hecho tú conmigo? Algunas veces somos severos al emitir juicios a otros, pero una voz en nosotros tantas veces grita por benevolencia. Con demasiada frecuencia superficialidad y religiosidad  nos hacen sentenciar a algún “avergonzado” en el camino, cuando nosotros mismos hemos sido tantas veces beneficiado por segundas oportunidades. Una de las cosas más maravillosas de la vida se produce cuando una segunda oportunidad nos es regalada, aunque merecíamos vergüenza y multa. ¿Alguna vez tuviste esa rara sensación de caminar sobre una cuerda floja entre la vergüenza y tu destino? Puede que me equivoque pero me parece que todos, en el sentido espiritual, en algún momento, hemos estado en ese vagón, incluso algún santurrón que enviaría a todos al infierno. Viene a mi memoria historias cuando Jesús tuvo un encuentro con personas que estaban en un vagón del tren de la vida del que merecían ser expulsados, y ¿Sabes cuál fue su sentencia? “Ve, y no peques más”. A un religioso de su tiempo le preguntó si un acreedor perdonaba a dos deudores, el primero una gran deuda y al otro una más pequeña ¿Cuál amaría más a quien perdonó? La sabia respuesta: aquel a quien más se le perdonó. Si pudiéramos trascender al nivel de las oportunidades que hemos recibido disfrutaríamos una actitud de agradecimiento que nos daría una armonía interna que reyes y generales han buscado en las guerras equivocadas. Tengo buenas noticias para ti. La vida ofrece segundas oportunidades porque la persona con autoridad la ofrece: Jesús. Segunda oportunidad para recuperar una imagen deteriorada, sanar heridas, recuperar un dialogo perdido. Me gusta saber que el controlador del tren de la vida tiene la autoridad para bajarme, multarme y hasta hacerme detener…pero mira mi condición y me ofrece una oportunidad de hacerlo mejor. Me gusta pensar que la vida me dice “José, sé que puedes hacerlo mejor, eres libre, estas absuelto, ahora haz las cosas bien y pon atención para hacerlo mejor…aprende y avanza”. El Dios en el que creo tuvo firmeza de carácter para expulsar a quienes robaban en su nombre, pero también la sensibilidad para decir a los que viajaban sin pagar “ve, y no peques más”. Soy un alma agradecida porque ese controlador de tren me permitió recordar, esa mañana de invierno, que alguien, en un caluroso día de primavera, me absolvió para que no viviera en vergüenza, sino disfrutando una segunda oportunidad. Ahora puedo incluso aprender suyo para dar segundas oportunidades en el camino. Agradece y disfruta tu segunda oportunidad, y extiéndela a otros. Feliz día.

jueves, 16 de octubre de 2014

Liberan a un inocente que estuvo 29 años preso en EE.UU.

Liberan a un inocente que estuvo 29 años preso en EE.UU.

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Foto: Agencias
David McCallum, un neoyorquino de raza negra de 45 años, fue liberadodespués de pasar 29 años en prisión bajo una acusación falsa.
El hombre tenía 16 años cuando fue arrestado junto a Willie Stuckey -de la misma edad- por el secuestro y asesinato de una joven de 20 años el 20 de octubre de 1985 en Queens.
El cuerpo de la víctima, NathanBlenner, fue hallado un día después por unos niños en un terreno baldío de Bushwick en Brooklyn.
Luego los adolescentes fueron arrestados y confesaron el crimen. Al año siguiente fueron condenados por asesinato, secuestro y robo a una pena mínima de 25 años que podía ampliarse a cadena perpetua.
“Luego de haber revisado todos los hechos y las circunstancias del caso de McCallum y Stuckey -el fallo se basó completamente en sus confesiones- las condenas no pueden mantenerse”, declaró el fiscal Ken Thompson en un comunicado. Afirmó que sus “confesiones” eran “falsas” y pidió a un juez anular las condenas y liberar a McCallum.
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Foto: Reuters
Stuckey murió en prisión en el 2001.
“Se trata de un momento agridulce, porque estoy caminando solo”, dijo McCallum a los reporteros fuera de la corte.
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Foto: AP
Desde que Thompson inició sus funciones en enero, un centenar de casos dudosos esperan ser examinados por una unidad especializada.
La unidad concluyó que “las confesiones (de los dos adolescentes) eran falsas y no fueron sostenidas por testigos o elementos físicos”, agregó Thompson.
Hasta ahora los trabajos de la unidad de investigación condujeron a anular nueve condenas. Otras 17 fueron consideradas justificadas.

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Foto: AP

lunes, 15 de septiembre de 2014

TU REFRIGERIO ESPIRITUAL DE HOY: Esperanza de regreso

Esperanza de regreso
Por: Jose Gil
Me encontraba en aquel estudio cerca de la Plaza Altamira, en Caracas, listo a tomar la foto que necesitaba para un trámite de trabajo. Delante de mí había otras personas esperando, me pareció que todas en sus 20 y tantos, excepto una niña de unos 2 años, a quien su padre trataba de convencer que mirara la cámara. Sus ojos se abrían mientras miraba en la dirección contraria…no pude evitar reírme. Finalmente, el fotógrafo dio paso a los más decididos, 5 personas en total, el quinto era yo. Al terminar de tomar todas las fotos, incluida las de la niña, el técnico tenía en la pantalla de su computadora las imágenes de todos para procesar fondo e imprimir. Fue cuando ocurrió lo que motiva que te comparta estas líneas. Se dirigió a los fotografiados preguntando el país al que viajarían…España, Inglaterra, fueron respuestas de quienes me antecedían. El color de fondo y tamaño de la fotografía dependía del destino. En ese momento repasé mentalmente una noticia que había leído el día anterior sobre 1.5 millones de personas que han salido del país en la llamada “estampida lenta”, durante la última década. Una mezcla de emociones rondó mi alma, por un lado pensar que gente joven vaya a explorar el mundo más allá de la esquina. Por otro lado, nostalgia de tiempos cuando Venezuela fue refugio de tantos que buscaban mejores oportunidades de vida. Españoles, italianos, portugueses, árabes de distintas regiones, llegaron a estas tierras, añorando la suya, pero entendiendo que no quedaba mucho para ellos allá en ese momento. Vinieron, algunos se quedaron, otros regresaron y, hasta ahora, hay quienes van y vienen compartiendo espacios tiempos, y entendiendo que hogar no es un pedazo de tierra que posees sino el lugar donde eres bienvenido. En fracciones de segundos recordé momentos en que he salido a trabajar, haber conocido personas y lugares en los que confirmé la compañía de lo Divino, cuidando y animando, alguna lagrima de despedida…pero sobre todo, recordé la emoción de un reencuentro, un abrazo, un bienvenido de vuelta a casa. Pensando en esas cosas encontré en mi vieja Biblia esta frase: “hay esperanza de un porvenir, dice el Dios Eterno, los hijos volverán a su propia tierra”.  Inmediatamente me apropié de esa promesa. Me gusta saber que existe una tierra, un sitio, una mezcla de aromas, paisanos, calles que pueden hasta ser polvorientas y plazoletas sencillas, que hacen suspirar a quien se encuentra lejos de lo que siente “suyo”, en especial si la causa de alejarse no es la falta de aprecio sino la individualísima búsqueda que cada alma debe completar para madurar esa versión de sí mismo, sellada en su ser interior. Hay momentos cuando ver que otros se van nos hace sentir, a quienes nos quedamos, que los ganadores, los exitosos, son ellos; y los que se quedan son perdedores. Eso no necesariamente es así. Quien te escribe ha vivido ambos lados del viaje y entiende que el éxito no depende del sitio en que estés, sino de la actitud con que exploras y el entusiasmo en cuanto haces. Deséale lo mejor a quien parte en su exploración de vida, y mantén la esperanza de un reencuentro. No te creas desleal por irte, no te veas como perdedor si te quedas. Alimenta la esperanza de reencuentro. Hay algo que se apodera de mi mente en este momento: la esperanza de que los hijos volverán a su propia tierra. Pienso en las veces que por el retrovisor de mi camioneta veía a mi abuela parada a la puerta de su casita en la montaña, dirigiendo la señal de la cruz hacia mí, en su creencia que eso me protegería. Créeme que lo que me protegió y acompañó fue su sonrisa y sus ojos iluminados de….esperanza por mi regreso, y siempre regresaba, hasta que ella se fue a casa…donde por cierto también nos reencontraremos. Para algunos, ver alejarse a un ser amado abraza la esperanza de poder ir a verle, pero para otros solo hay esperanza de que vuelva a “casa”. ¿Sabes? Me parece que Dios nos permitió salir un día de “Su” casa, no porque quisiera que nos fuéramos, sino porque no es posesivo ni controlador, permitiéndonos tomar nuestro propio camino, aunque nos alejara suyo. Que interesante que sea ese mismo Dios quien haya motivado palabras de esperanza de retorno a casa, nuestra casa, donde pertenecemos. Fíjate en algo maravilloso, no existen las casualidades, mientras escribía esto recibo por mi teléfono una imagen que tiene escrito “Dios te guiará”, basada en Proverbios 3:5-6. Sin duda alguna, Dios nos guía a casa y eso alimenta mi esperanza de reencuentro. Agradezco a la vida por conservar la demente esperanza de que habrá un retorno, un regreso de quienes hoy se van…del mismo modo que un retorno a una vida en armonía con Dios, quien nos guía de vuelta, en el tiempo y al paso que cada uno de nosotros decidamos tener. Mantén la esperanza de un mejor porvenir, asegúrate que tú, igual que yo, estamos siendo guiados, pon tu mirada en Jesús…y síguele, el conoce el camino de regreso. Anhelo que, un día, regresaran los de España, los de Inglaterra, los que fueron a Colombia. Puede que no todos retornen, pues el propósito de vida de algunos les será mostrado en otra geografía lejos de la natal, otros volverán y otros compartirán afectos; pero por encima de todo, anhelo el retorno a una perfecta armonía con Dios, que es nuestra casa de origen...y destino final. Feliz día.

martes, 26 de agosto de 2014

Decapitan a dos presos durante motín en cárcel de Brasil

El Departamento Penitenciario de Paraná ha informado que los presos demandan una mejoras de infraestructura, alimentación e higiene en el penal


Dos presos fueron decapitados y dos agentes fueron tomados de rehenes durante un motín de prisioneros ocurrido esta tarde en una cárcel de la ciudad brasileña de Paraná, según informó un oficial policial. 
"Un grupo de detenidos se rebeló durante el desayuno y tomaron de rehenes a dos agentes. Luego decapitaron a dos presos. Aquí hay 1.400 prisioneros y el 80% de la cárcel está tomada", dijo Miguel Llanela, agente de la policía civil asignado a la Penitenciería Estatal Cascavel, donde ocurren los hechos. 
Hasta el momento no se ha informado del número de presos que participan de la rebelión. 
Según informó el portal de noticias G1, hay varios prisioneros heridos, y algunos de ellos han sido arrojados desde los techos. 
"La situación está complicada. Ya ha llegado un equipo negociador pero no se tiene un estimado del fin de esta situación", agregó Llanela. 
El Departamento Penitenciario de Paraná ha informado que los presosdemandan una mejoras de infraestructura, alimentación e higiene en el penal. 
"La policía controla el 20% restante de la prisión para evitar que la rebelión se expanda", indicó Llanela. 
Unos 77 presos fueron trasladados a otra cárcel, porque eran amenazados por los amotinados, según información de prensa.
En Brasil hay actualmente 548.000 presos y hacen falta 207.000 plazassuplementarias para evitar el hacinamiento, según la ONG de derechos humanos Conectas, que trabaja en el tema carcelario.

CRISTO TE AMA

BURBUJAS DE BENDICIONES

GRACIAS POR TU VISITA