Elaine Martins Alabando en el Presidio

viernes, 23 de marzo de 2012

Dos reclusos mueren tras motín en cárcel de Vista Hermosa

La riña se produjo por el control del penal, informaron funcionarios policiales.

B4Carcel 
 Ciudad Guayana, Viernes 23 de Marzo de 2012

Ander Félix Ochoa Vivas, de 28 años y Johan Ramón Garbán, de 26, fallecieron ayer durante una pelea entre reos por el control del Internado Judicial de Ciudad Bolívar, conocido también como cárcel de Vista Hermosa. Este es el segundo motín que se registra en el penal. El primero ocurrió en febrero. Más de 40 disparos acabaron en ese entonces con la vida de Grimaldi Enrique Díaz Jaime.



Una reyerta arrojó el saldo de dos reos muertos, en el Internado Judicial de Ciudad Bolívar, conocido como cárcel de Vista Hermosa. Las víctimas presentaban heridas de bala y de armas blancas.

Autoridades policiales señalaron que la riña de ayer se dio, nuevamente, por el control del penal. Allí quedaron sin vida, Ander Félix Ochoa Vivas, de 28 años de edad, y Johan Ramón Garbán, de 26, quien vivía en la UD-145, de San Félix.

Fuentes no oficiales indicaron que Ochoa Vivas pagaba por el delito de homicidio, mientras que Garbán, apodado Johan Papito, estaba siendo procesado por robo.

Ochoa Vivas estaba en Vista Hermosa desde septiembre de 2011, luego que funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc), lo involucraran a él y a otros tres sujetos: el Noño; Hipólito y el Alito, en la muerte de Giovanni Panchalo Benavides, de 25 años, asesinado en la vía al Puente Orinoquia.

De San Félix
A pesar de que Garbán no pagaba por ningún asesinato, sí estuvo involucrado en este tipo de crímenes en reiteradas oportunidades.

En marzo de 2009, Johan Papito, presunto integrante de la banda Los Hijos de Milagros, fue arrestado por Patrulleros de Caroní. En el procedimiento se le incautó a él y a sus acompañantes, además de droga, dos revólveres calibres 357 y 38 milímetros, respectivamente. Su estadía en ese centro de seguridad no duró más de una semana, luego que el Tribunal ordenara su libertad.

Al recluso también lo vinculan con el homicidio de Jonny Rafael Jaramillo, de 20 años de edad, asesinado en 2009.

“Ellos estaban en un Volkswagen Gol, color gris. Y cuando vieron a mi hermano caminando solo en la calle, le soltaron tres tiros, de los cuales le pegaron uno en la cabeza”, dijo en esa oportunidad un hermano del fallecido, quien además acotó que Garbán “mataba por matar”.

La abuela de Garbán reside frente a la sede del Cicpc, en San Félix. Familiares del hombre se reunieron la mañana de ayer en el lugar. Mientras las mujeres lloraban en el interior de la vivienda, un hermano y un tío indicaron que no tenían detalles del suceso.

Comentaron que dejó en la orfandad a una pequeña de 4 años de edad, “y no podemos decir nada más, sí vivía en la UD-145, pero no tenemos nada qué decir”, comentó el tío del asesinado.

Un control fuera de las manos
Pese a que el internado de Ciudad Bolívar está bajo medida provisional emitida por la Corte Interamericana de los Derechos Humanos, la cual le ordena al Estado evitar el brote de la violencia carcelaria, este es el segundo caso que se registra en menos de dos meses.

La primera riña ocurrió el pasado primero de febrero. Grimaldi Enrique Díaz Jaime, quien estaba preso en el lugar desde hace más de tres meses, murió acribillado a tiros. Más de 40 heridas por proyectiles en diferentes partes de su humanidad, además de múltiples heridas punzo penetrantes acabaron con su vida. En el hecho también resultó herido Arnoldo Silva, imputado por el delito de drogas; quien fue trasladado al Hospital Ruiz y Páez.

En 2011 murieron dentro de las cárceles venezolanas 560 reclusos y otros 1.457 resultaron heridos, según el informe del Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP). Sólo en este primer trimestre de 2012 han muerto más de 100 internos en el país, tres de ellos en el penal de Vista Hermosa, indicó el representante de los Derechos Humanos del Colegio de Abogados, Luis Manuel Guevara.

Aunque se efectúan requisas, las armas siguen entrando a los penales del país.

Continúa la situación precaria
El presidente del Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP), Humberto Prado, en febrero señaló que Venezuela es considerado como el país más violento del mundo en materia carcelaria, según estudios de organizaciones internaciones. “La situación está muy mal. La violencia va en ascenso”. “Desde julio (2011) cambió todo, se anuncian múltiples planes que no generan soluciones”, dijo Prado. Señaló que la única manera de acabar con la violencia es desarmándolos, “de resto no habrá mejoría”, apuntó.

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