Elaine Martins Alabando en el Presidio

domingo, 4 de marzo de 2012

Víctima en cárcel hondureña de Comayagua fue deportado por error de Estados Unidos


Inmigrante de 20 años murió durante el infierno desatado en la prisión de Comayagua


A tres días del incendio en Honduras

Un inmigrante hondureño que vivía en Los Angeles, California, fue deportado erróneamente en octubre y regresó a su país sólo para morir en la prisión de Comayagua registrado en febrero cuando el 14 de febrero un pavoroso incendio mató a 360 reos en la peor tragedia de este tipo registrada en Honduras.

Funcionarios federales estadounidenses reconocieron el error.

Nelson Ávila López, de 20 años de edad, fue deportado por error en octubre, dijo el Servicio de Inmigración y control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) a la estación de radio KPCC en un comunicado, reportó The Associated Press.

Ávila ingresó a Estados Unidos hace cuatro años intentando evadir el reclutamiento en una pandilla en Honduras, reportó KPCC.

En septiembre del año pasado el inmigrante fue detenido y se le inició un proceso de deportación. Su abogado argumentó que Ávila podría correr peligro de ir de vuelta a Honduras. Su permanencia fue autorizada automáticamente para que su caso pudiera ser revisado.

El abogado de Avila, Joseph Huprich, dijo que habló con el oficial de deportaciones y verificó el estatus de su cliente.

"Eso fue lo último que escuchamos hasta que recibimos una llamada de su madre diciendo que 'él había sido enviado de vuelta anoche'", dijo Huprich a KPCC, y agregó que la deportación se dio apenas dos semanas después de que habían asegurado el retraso de la orden.

Nelson Ávila López fue deportado el pasado 19 de octubre a Honduras, a pesar de que un juez de migración había firmado una orden que paraba el proceso de deportación en su contra, precisó La Opinión pocos días después de la tragedia.

El joven fue arrestado en Honduras el mismo día que fue deportado bajo cargos de delitos supuestamente cometidos cuando él tenía 9 años de edad, informó el abogado de Ávila, Joseph Huprich, agregó el diario.

Las justificaciones de ICE

ICE dijo en el comunicado enviado a KPCC que la deportación de Ávila probablemente fue el resultado de una mala comunicación entre la agencia y el tribunal de inmigración.

Dijo que ellos (ICE) no fueron notificados por el fallo del juez de aplazar la deportación, sino hasta un día después de que Ávila ya hubiera sido enviado a Honduras.

Sin embargo, el Departamento de Justicia dijo a la estación de radio que envió al ICE la documentación necesaria dentro de los tiempos requeridos, escribió AP.

El ICE, que fue el organismo que deportó a Avila, también apunta que en noviembre un juez de inmigración le negó a Ávila la moción de reabrir su caso, y que hubiera sido deportado de cualquier manera.

"El ICE hace todo lo posible para asegurar que no haya aplazamientos (en una deportación) y que no haya acciones pendientes por parte de los tribunales, antes de efectuar la deportación del inmigrante", dijo la agencia en el comunicado a la estación de radio.

Ávila, sospechoso de formar parte de una pandilla, fue enviado a la sobrepoblada prisión de Comayagua justo después de haber vuelto a Honduras. La prisión estaba llena de presos con vínculos a pandillas con raíces en el sur de California.

Cuatro meses después, antes de ser condenado por un crimen, Ávila murió en el incendio de la prisión.

Cómo ingresó a EU

El reportaje publicado por La Opinión detalló que Ávila fue arrestado en la frontera de Estados Unidos cuando intentaba reunirse con su madre, Ana López. Por ser menor de edad, las autoridades de inmigración se lo entregaron a su progenitora, quien es residente del Condado de Los Ángeles y está acogida al Estado de Protección Temporal (TPS).

"Nosotros estábamos en el proceso de reabrir su caso y aplicar para asilo”, dijo Huprich al diario angelino. “Queríamos comprobar que su vida corría peligro y no nos equivocamos. Es muy irónico lo que sucedió y demuestra que el sistema de migración no sirve", agregó.

El abogado subrayó que Ávila fue deportado a pesar de que el oficial a cargo del joven fue notificado en persona por el abogado.

"El oficial a cargo me aseguró que lo iba a quitar de la lista de personas que estaban por ser deportadas esa misma semana, pero por algún motivo que aún no nos explican, él fue deportado sin que me avisaran a mí, quien lo representaba legalmente", agregó Huprich.

La madre de Ávlia dijo que lo peor de todo es que su hijo ni siquiera había sido sentenciado. Huprich dijo que su cliente se vio obligado a declararse culpable de un delito que supuestamente fue cometido por un miembro de una pandilla por temor a que la mara matara a miembros de su familia en Honduras.

Un informe que el gobierno hondureño envió en febrero a las Naciones Unidas señaló que más de la mitad de los 856 internos en la cárcel de Comayagua, al norte de la capital, estaban a la espera de un juicio o estaban detenidos como supuestos integrantes de pandillas.



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